
La vocación industrial de Viña viene de antes de su fundación como ciudad. Caracterizada por tener suelos amplios y llanos, el territorio viñamarino se prestó a la extensión productiva del primer puerto del país, Valparaíso. La proximidad con el mar y con el estero, así como la conectividad con el ferrocarril formaron una mezcla de atributos adicionales, que motivaron su constitución como uno de los polos industriales más relevantes de América del Sur.
En 1900, la costa contaba con la presencia de varias fábricas de gran tamaño. Repartidas de norte a sur, destacaban entre ellas la maestranza Lever and Murphy (hoy Caleta Abarca); el matadero de Viña del Mar (en la actualidad los edificios orientados desde avenida Marina hacia el Casino de Viña del Mar), un astillero emplazado en las cercanías del muelle Vergara (en lo que hoy son las playas que arrancan en 8 Norte) y el mismo muelle.
Hacia 1912, el sector dónde se ubica actualmente el terreno de Las Salinas se ubicaba en las afueras de la ciudad y correspondía a una albufera, por lo que allí se planificó establecer construcciones para cosechar las salmueras; de allí viene el nombre del sector.
Entre 1912 y 1929, la Compañía Pearson & Son Co., se dedica a extraer roca del sector hasta retirar literalmente tres cerros, para la construcción del molo del puerto de Valparaíso, obra de enorme dimensión, considerada una de las obras de ingeniería más destacadas de la primera mitad del siglo XX en el país. La extracción de material para esta obra generó una gran cantera que hoy corresponde a la ladera de Las Salinas.
Poco antes del desarrollo de actividad en la playa, a partir de 1915, se iniciaron en el terreno las primeras operaciones desarrolladas por Shell y Esso, conocidas como “las petroleras”. Posteriormente, en 1920, el sector se convierte en un puerto granelero, sacando provecho de los muelles. Por otra parte, al poniente de Jorge Montt, se ubicó desde mediados del siglo XX y por más de 50 años la empresa Edwards y Cerutti, la cual se dedicó al diseño y fabricación de aparatos mecánicos, repuestos de maquinarias y montajes de equipos industriales.
A partir de 1930, Copec se instala en el sector de Las Salinas, coincidiendo con un período de crecimiento de la ciudad de Viña del Mar y el desarrollo de un polo fabril en la zona norte, y para el año 1957, Mobil otorga a Copec su representación exclusiva en Chile con lo que se construye la planta elaboradora de lubricantes en Las Salinas, Viña del Mar, polo clave de la actividad industrial de la Región de Valparaíso y el país.
Desde inicios de los años`30, Viña se perfilaba como la ciudad más industrial de Chile, jugando un papel clave en el desarrollo del país a nivel tanto nacional como internacional, a través la importación y exportación de materias primas y manufacturadas, entre ellas, carbón mineral, granos, azúcar y textiles. Sin embargo, tras el inicio de la gran la crisis mundial de 1929, el modelo industrial sufrió la reducción de las importaciones, lo cual impactó directamente a la ciudad de Valparaíso y con ella al dinamismo industrial de Viña del Mar.
En este contexto, surgió la vocación turística de balneario de la ciudad, inspirada en parte del éxito que tenía en este tiempo la Côte d’Azur, en Francia. Esta nueva fuente de ingreso para la ciudad impulsó el desarrollo del sector residencial que cohabitaba entonces con las fábricas. A partir de los años 1960, las reorientaciones productivas regionales y luego, el levantamiento de las barreras proteccionistas que tenía la economía chilena hasta el año 78, condujeron al cierre progresivo de las actividades productivas históricamente desarrolladas en la región, proceso que culminó en 1981 con la quiebra de la CRAV.
El progresivo cierre de las actividades industriales que albergó la ciudad por más de un siglo dejó un impacto ambiental importante. Si bien el ciclo industrial terminó hace tiempo, sus efectos permanecen ya que el proceso de degradación natural es lento.
Entendiendo esa realidad, a partir del año 2003 Copec lidera a las petroleras presentes en el terreno Las Salinas – Shell Chile S.A.C., COPEC S.A., Copec Mobil Ltda., SONACOL y Esso Chile Petrolera Ltda.- para el cese de operaciones industriales. Ello implicó realizar un primer proceso de remediación del terreno, con un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que fue aprobado el año 2004 y que consistió en la remediación de las 13 áreas impactadas; el desmantelamiento de la infraestructura soterrada; y un seguimiento a las áreas impactadas, supervisión que estuvo a cargo de Fundación Chile. El trabajo culminó el año 2009, cuando se realizó el retiro de 25 mil metros cúbicos de las tierras que estaban impactadas, las que fueron destinadas en un centro especializado para la disposición de este material.
Paralelamente, Copec había estado realizando las gestiones para adquirir los terrenos al resto de las empresas petroleras allí instaladas y consolidar la propiedad total del terreno con el objetivo de reintegrar el paño a la ciudad de Viña del Mar; ya en ese momento existía la determinación clara de no dejar el terreno baldío, sino de realizar las acciones de saneamiento necesarias para integrarlo a la ciudad.
Hoy Las Salinas tiene un propósito claro: biorremediar y poner a disposición el terreno saneado, con el más alto estándar científico, para co-crear un proyecto urbano sostenible, a escala humana, en conjunto con la comunidad, autoridades y el municipio, con el fin de entregarle a Viña del Mar un nuevo espacio urbano.