
La biorremediación es una tecnología científica que consiste en la utilización de microorganismos, preferentemente bacterias, para la remoción de los contaminantes en suelos o aguas contaminadas basada en su capacidad de biodegradar contaminantes generados por actividades humanas, como por ejemplo, las industrias.
La biorremediación, como proceso natural, únicamente viene a generar las condiciones necesarias para acelerar ese proceso natural para recuperar servicios ecosistémicos, donde destacan los siguientes métodos:
i) La bioestimulación, que consiste en la adición de nutrientes para estimular las comunidades microbianas existentes en un sitio contaminado, y ii) la bioaumentación, que comprende la aplicación de microorganismos autóctonos (del propio sitio) o alóctonos (de otros sitios) y adaptados a alimentarse de contaminantes, de manera de acelerar el proceso natural de biodegradación de los contaminantes.
¿POR QUÉ SE SELECCIONÓ LA BIORREMEDIACIÓN PARA SANEAR LAS SALINAS?
- Los contaminantes de preocupación corresponden a hidrocarburos, los cuales son compuestos biodegradables por microorganismos, ya que estos los utilizan como fuentes de carbono y/o nutrientes.
- Las concentraciones máximas registradas en el sitio están dentro de un rango adecuado para la aplicación eficiente de ésta tecnología.
- Las condiciones climáticas predominantes en el área en donde se encuentra el terreno son propicias para la actividad microbiana, ya que se ha constatado que la temperatura promedio en el terreno no es menor que 10°C, a lo largo de todo el año.
- Las características del suelo, como su composición y textura, permiten que tanto nutrientes y agua sean introducidos de manera eficiente, tanto en la adición de enmiendas como en el manejo de biopilas.
Por lo tanto, el proceso de biorremediación del paño de Las Salinas, parte de un principio fundamental: fomentar las condiciones donde la comunidad microbiana presente es capaz de desencadenar procesos de biodegradación persistentes a través de la bioestimulación (adición de nutrientes como el compost) y la bioaumentación a través de la incorporación de bacterias nativas (propias del terreno).
Así, entonces, sólo en aquellas biopilas donde el tratamiento de bioestimulación no esté dando los resultados degradativos esperados, se hará efectiva la tecnología de la bioaumentación, de manera que se acelere el proceso natural de biodegradación de los contaminantes con cepas que han sido extensamente caracterizadas por estudios e investigaciones realizadas en el Laboratorio de Microbiología Molecular y Biotecnología Ambiental de la Universidad Federico Santa María. Ellas se han aplicado con éxito en procesos de biorremediación a diversas escalas produciendo evidencia que ha sido reconocida por la comunidad científica internacional, a través de la publicación en prestigiosas revistas. Estas investigaciones han permitido abordar su alto potencial degradativo de hidrocarburos en diversas condiciones ambientales, como también descartar que posean características propias de especies patógenas.
En definitiva, a través de ambas aproximaciones es posible acelerar un proceso natural. Este principio es uno de los pilares que ha permitido que la biorremediación sea una técnica ampliamente utilizada en el mundo, permitiendo recuperar un recurso ambiental limitado como el suelo, sin generar impactos ambientales secundarios.
¿QUÉ SON LAS BIOPILAS?
Una biopila corresponde a un sistema de control y monitoreo cerrado que permite incorporar suelos contaminados extraídos mediante la excavación del terreno y dispuestos en montículos con una membrana de polietileno de alta densidad, bajo la cual se generan las condiciones necesarias de temperatura y humedad para que los microorganismos puedan acelerar los procesos naturales de biodegradación.
El sistema de biopilas aplicado dispone de tuberías para la circulación de aire y recirculación de agua; asegurando las condiciones necesarias para la proliferación de los microorganismos y manteniendo el control permanente del proceso. Para estimular el proceso de biorremediación se agregan distintos nutrientes, que corresponden a Nitrógeno, Fósforo y Potasio (N-P-K), trilogía también utilizada como fertilizantes en jardines.
El volumen a remediar mediante biopilas, corresponde aproximadamente a 45.000 m3 para el caso de Las Salinas. El tiempo de operación de las biopilas depende de las concentraciones de hidrocarburos presentes en el suelo a tratar y del control de los parámetros operacionales. Considerando las concentraciones de hidrocarburos a remediar, así como la alta permeabilidad de los suelos del terreno, se espera que el tiempo de tratamiento para cada biopila sea alrededor de 3-5 meses, tiempo durante el cual se monitorea permanentemente los niveles de saneamiento. En el caso de que la partida de suelo biorremediado cumpla con los estándares establecidos, el suelo será reintegrado al terreno; de lo contrario, se aplicarán acciones como verificación del sistema de oxigenación, adición de compost, ajuste de humedad o concentración de nutrientes y adición de aislados bacterianos medioambientales.